Mario Mendoza siendo entrevistado por la Comisión Fílmica de Bogotá

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Los Iniciados, película producida por Aldea Producciones para Amazon, se rodó en Bogotá en el mes de septiembre
Mario Mendoza siendo entrevistado por la Comisión Fílmica de Bogotá

Basada en las novelas del escritor colombiano Mario Mendoza y en el personaje del detective Frank Molina, se llevó a cabo en Bogotá el rodaje de Los Iniciados. En la saga de Frank Molina, que se vale de los libros Lady Masacre, La melancolía de los feos, El diario del fin del mundo y Akelarre, se narra la historia de un investigador privado alcohólico que desenmascara complots siniestros dentro del bajo mundo de Bogotá.

La Comisión Fílmica de Bogotá del Instituto Distrital de las Artes - Idartes conversó con Mario Mendoza, así como con los productores Cristina Echeverri y Rodrigo Guerrero acerca de lo que significa rodar en la ciudad y narrar sus historias.

Contar historias desde Bogotá

En la entrevista, Mendoza resaltó la importancia de retratar a Bogotá en la pantalla con todos sus quiebres y discontinuidades, entendiendo que en el espacio de dos cuadras se puede pasar de un mundo diáfano a otro sórdido, o del futuro a la prehistoria.

“(En Bogotá) Los viajes espaciales son viajes temporales.” aseguró Mendoza. Pasó a dar el ejemplo de entrar a la zona de recicladores en la calle décima, en dónde individuos nómadas, barbados y con jaurías de perros determinan las lógicas del espacio como en los inicios de la humanidad.

“Pero de pronto camino otras calles, en la calle 1 con carrera 9, y me veo en un galpón enorme en dónde está el pastor Enrique Gómez los sábados sanando gente. ¿Aparentemente me desplacé en pocas calles de la ciudad, no? No, me encontraba en un factor de prehistoria urbana y se abrió un portal interdimensional al medioevo”.

Para Mendoza, este parece ser el gran reto de retratar a Bogotá en la literatura o el cine: tener que interpretar todos estos quiebres temporales. Pero el autor es claro en que ahí también yace su recompensa, asegurando que aquí, como en otras capitales del sur global, ahora se nos emula por nuestra diversidad.

Llevar a Bogotá a la pantalla

Con esto en mente fue que se escogieron locaciones en las localidades de Santa Fe, Mártires y La Candelaria, que junto con elaborados sets de época dejan ver la polivalencia simbólica de esta ciudad.

“La selección de locaciones tiene que ver con la continuidad, retratar una Bogotá coherente arquitectónicamente, por eso fuimos a Mártires, Las Cruces, Santa Fe y La Candelaria. Además de construir sets de backlot con arquitectura republicana”, contó a la Comisión Rodrigo Guerrero

Los backlot son zonas adjuntas o cercanas al estudio de producción en dónde se pueden realizar escenas en exteriores, frecuentemente utilizando escenografía y arquitectura efímera para modificar su apariencia ante la cámara.

Mendoza acudió a su amigo y colaborador frecuente Rodrigo Guerrero, productor general de Ag Studios, para llevar a la pantalla las historias de Frank Molina tras terminar de escribir Akelarre, novela que cierra el arco de este personaje.

“Yo asocio mucho Bogotá a la obra de Mario, y claramente su obra está unida a la ciudad”, afirmó Guerrero, con quién Mendoza también emprendió la producción de Satanás hace ya 15 años.

Producir cine para Bogotá

“Hemos podido filmar de manera tranquila utilizando espacios públicos”, afirmó Cristina Echeverri, directora ejecutiva de Ag Studios. En su experiencia, la transformación de la ciudad hacia un destino fílmico de primera calidad lleva buen curso.

“Siempre ha habido algo de resistencia por parte de los vecinos porque a veces generamos ruido. Poco a poco todas las productoras nos hemos venido acostumbrando a tratar mejor los rodajes, a hacerlo de manera más responsable y profesional. Bogotá nos está acogiendo como escenario de filmación”

Echeverri resaltó también el rol que la Comisión Fílmica de Bogotá tiene para propiciar y sostener la evolución de Bogotá como destino fílmico al unificar permisos y servicios para las productoras.

“Hemos tenido el apoyo de la Comisión Fílmica de Bogotá en la consecución de los permisos. Ha sido una gestión oportuna, ha sido ágil”. Su visión es que “filmar en Bogotá cada vez se vuelve un poquito más fácil”, y la continua ejecución de rodajes de la escala de Los Iniciados lo soporta.

La Comisión los mantendrá informados acerca de Los Iniciados, su rodaje y producción, a través de este y otros canales de comunicación.