Bogotá, muchos matices en una historia
Calle 72

La capital del país tiene diversidad arquitectónica, variedad de espacios urbanos y naturales, equipos técnicos confiables y un respaldo institucional que permite que sea un escenario atractivo para producciones audiovisuales.

La versatilidad de Bogotá la ha consolidado como uno de los destinos audiovisuales más importantes de América Latina. Su diversidad arquitectónica, la variedad de espacios urbanos y naturales, la calidad de sus equipos técnicos y el respaldo institucional gestionado por el Instituto Distrital de la Artes - Idartes a través de la Comisión Fílmica de Bogotá han permitido que la ciudad sea escenario de historias ambientadas no solo en Colombia, sino también en distintos lugares del mundo.

Uno de los mayores atributos de Bogotá como locación audiovisual es su capacidad de transformación. Barrios tradicionales, zonas industriales, corredores comerciales, edificaciones históricas y sectores residenciales han servido para recrear ciudades nacionales e internacionales sin necesidad de trasladar las producciones fuera de la capital.

Un ejemplo de ello fue La Reina del Flow, en sus temporadas 2 y 3, producción de Caracol Televisión que utilizó diferentes espacios del barrio Los Laches para representar sectores populares de Medellín. Gracias a las características urbanas de esta zona del centro oriente de Bogotá, la producción logró construir de manera convincente escenarios asociados a la capital antioqueña.

Otro caso es el de Sin senos sí hay Paraíso, producción de TIS Productions para Telemundo y Disney, proyecto que utilizó diversas locaciones de Bogotá para representar ciudades como Pereira, Medellín y Cali, así como escenarios asociados a la costa del Pacífico colombiano. Para ello, la producción recurrió a barrios como Las Cruces, Los Laches, Quinta Paredes, Morisco, La Española, Muzu, Bello Horizonte, Niza y La Alhambra, evidenciando la diversidad de paisajes urbanos de la ciudad y su capacidad para adaptarse a distintos contextos narrativos y geográficos. 

De forma similar, María la caprichosa, de Caracol Televisión, y la película Killer Nannies, de TIS Productions que recrearon escenarios de la capital antioqueña en los barrios San Bernardo y el Guavio, ambos en la localidad de Santa Fe, respectivamente. A este ejemplo, se suman las temporadas 1 y 2 de Arelys Henao: canto para no llorar, también producidas por Caracol Televisión, encontraron en el barrio Los Laches las condiciones necesarias para recrear calles y barrios de Medellín, evidenciando la capacidad de la ciudad para adaptarse a distintas necesidades narrativas. 

Bogotá también ha representado escenarios internacionales en producciones de amplio reconocimiento. La serie Narcos, que la productora Dynamo realizó para Netflix, transformó el barrio Nuevo Country ubicado en la localidad de Usaquén para recrear sectores de Estados Unidos y utilizó el Complejo Acuático Simón Bolívar como escenario de Alemania. 

Por su parte, Jack Ryan Temporada 2 de Ag Studios, encontró en la ciudad una gran diversidad de locaciones para representar distintos países: el antiguo Batallón de reclutamiento que ahora es conocido como Bronx Distrito Creativo, fue adaptado para ambientar escenas en Estados Unidos, mientras que sectores de Fontibón y el barrio El Dorado se convirtieron en escenarios de México y Venezuela, respectivamente.

Asimismo, la serie Haunted de Miracol Media para Netflix utilizó barrios como Santa Teresita, Santa Isabel y diferentes sectores del centro de la ciudad para recrear entornos urbanos mexicanos. 

La película Rosario, un servicio de producción de Jaguar Bite, llevó esta capacidad de transformación aún más lejos. El sector de la calle 12C con carrera 8, en el centro de Bogotá, fue adaptado para recrear calles de Nueva York en invierno. A través de adecuaciones de arte, ambientación y manejo del espacio público, la producción construyó una atmósfera visual acorde con la ciudad estadounidense.

Estos proyectos reflejan una de las principales fortalezas de Bogotá como destino audiovisual: la posibilidad de ofrecer múltiples ciudades, épocas y contextos dentro de un mismo territorio. Esta característica permite optimizar recursos de producción, reducir desplazamientos y ampliar las posibilidades creativas para productores, directores y locacionistas.

Además de su diversidad de escenarios, Bogotá cuenta con una sólida infraestructura para la industria audiovisual, una capacidad instalada, empresas de servicios conexos y un Permiso Unificado para Filmaciones Audiovisuales - PUFA que articula el trabajo de más de 27 entidades distritales. Estas condiciones han contribuido a posicionar a la ciudad como un referente para las producciones nacionales e internacionales.

Cada año, cientos de proyectos encuentran en Bogotá mucho más que una locación, encuentran una ciudad capaz de transformarse para dar vida a cualquier historia, sin importar en qué lugar del mundo suceda.